Aquest blog tracta de formar part d'una revolució integral de la persona i la societat humana. HELENO SAÑA : ¿Cuándo se comprenderá que la verdadera fuerza consiste en no sucumbir a la tentación siempre latente de valerse de ella para imponerse y someter a los demás? (IV Encuentro sobre Trasformación y Revolución Integral)
domingo, 24 de noviembre de 2019
sábado, 20 de abril de 2019
JULIÁN ASSANGE UNA CRÓNICA ANUNCIADA
El asunto de Julián Assange, WikiLeaks, tras el
acceso y publicación de datos de algunos de los
centros de información más secretos del mundo tales como el Pentágono, el gobierno de
los EEUU o los servicios de inteligencia de algunos países occidentales, deja patente cuáles son los mecanismos de global funcionamiento
del sistema o sistemas político-económicos en la actualidad y a su vez cuál es su escala de valores ( falta de valores
propiamente dichos) sobre la que se sustentan las relaciones mal llamadas
humanas pero acordes con este sistema.
Efectivamente la actitud y acción
valientes de Julián Assange y su equipo evidencian que el actual sistema
político-económico no es otra cosa sino un sistema de dominación cuasi total, por
lo que no puede permitir bajo ningún concepto que trascienda lo que sus dirigentes consideran
información reservada ya que de este modo sus fines y estrategias quedan al
descubierto. Un engaño sistemático y profundo a la población humana.
No se trata del primer ni único duelo titánico entre la verdad y la
ocultación o engaño informativo a lo largo de la historia de la humanidad, pero
no cabe duda que estamos ante un caso paradigmático, pues en este momento el acceso
a la información reservada, calificada por muchos como propia de las cloacas de
los estados modernos, se está llevando a cabo gracias a algo nuevo que se llama
internet. Por cierto y para más inri,
una tecnología cuyo origen procede de los centros de investigación de la propia
organización militar.
Lo cierto es que los actuales
estamentos militares y sus
correspondientes gobiernos, incluidos los calificados como democráticos, son
conscientes que de no controlar y anular a Wikileaks el conglomerado político,
económico, militar e informativo (desinformador) actual podría verse afectado de una
manera radical que nadie por el momento atisba a ver.
La destrucción total tanto de Julián
Assange como de WikiLeaks en general,
constituye una exigencia, una prioridad, un tema de vida o muerte para la clase
poderosa, por ello tememos lo peor, una
declaración de guerra total, siguiendo la metáfora bíblica: David frente a Goliat, de incierto final
Las filtraciones de información
reservada que son enviadas a los
redactores de WikiLeaks por personas varias
que tienen acceso a ellas, además de
mostrar un inconformismo profundo por parte de algunos funcionarios de estos
servicios estatales, muestran que la
sociedad actual está construida sobre una nula escala de valores, al dictado de
quienes fabrican el dinero de manera privada. Se predica una cosa y se hace
otra. Pero lo más alarmante es la
claridad con la que se muestra que son precisamente quienes comenten los crímenes, los que establecen las reglas del juego: en
este caso, prisión o muerte para quienes publiquen determinada información que evidentemente va contra sus intereses. Lo que se
presenta como una protección del bien común o el estado no sólo no lo es sino que deviene todo lo contrario: protección de
privilegios incompatibles con el bien común. De este modo se intenta hacer creer que la
difusión que hace WikiLeaks constituye una transgresión a lo más sagrado ya que
pone en peligro a la actual civilización humana.
Pero es precisamente el intento
de mantener una sociedad como la actual,
organizada sobre la desigualdad, los privilegios y la ocultación, lo que constituye
un imposible, como muestra la historia hasta la saciedad. Por el contrario lo que
hace patente Julián Assange y WikiLeaks con el contenido de sus publicaciones es mostrarnos
que estamos ante una sociedad en
decadencia que padece de las mismas contradicciones que han sufrido con anterioridad imperios militaristas oligárquicos a lo largo
de la historia y cuya continuidad ha resultado un imposible.
El ataque a WikiLeaks no se
justifica en ética alguna, ni en la
defensa de la sociedad, por más que se utilicen vocablos sincréticos por parte
de los llamados moralistas del capitalismo. ¿Es acaso justo o si quera inteligente que se nos oculte información que a todos atañe?
Se trata de una defensa más, a
ultranza, de una sociedad profundamente jerárquica por razón del dinero y el
poder militar. Precisamente lo que hace Julián Assange y WikiLeaks en general es poner en práctica el principio tan cacareado y al mismo tiempo
manipulado hipócritamente, pues
realmente pertenece a una escala de valores diferentes a la que
practican en la actualidad los estados,
hablamos de una verdadera libertad de
expresión. Principio y escala de
valores que se opone frontalmente a que
el dinero, la ocultación y la fuerza bruta, es decir las actuales políticas económicas, informativas y
de defensa sigan siendo las propias de una sociedad que pretende
definirse como convivencial.
Pero por desgracia hemos de temer lo peor en el desenlace de este
caso., a no ser que por una de esas inesperadas razones de la historia David
venza a Goliat. En ese caso tendríamos
que concluir que la existencia de
internet habría posibilitado un cambio profundo en el desenvolvimiento de la
humanidad.
Rafael Rodrigo Navarro
miércoles, 6 de febrero de 2019
EL AMOR COMO SEDICIÓN.REFLEXIONES SOBRE LA FIGURA DE JESÚS DE NAZARET
A Jordi Cuixart i Navarro, agraint-li la seua enteresa
Parece ser que Jesús de Nazaret,
rabino galileo de procedencia popular, independientemente de la creencia político-religiosa propia, o que
algunos le atribuyen, sobre la necesidad de liberar al pueblo judío de la
dominación romana ( Mesías) y también del
proceso de deificación posterior ( Hijo de Dios), fue capaz de sintetizar, a
pesar de las numerosas y diversas
corrientes de pensamiento existentes en su época, una forma idónea de entender las relaciones
humanas, una visión doctrinal dirigida a la raíz del problema suscitado por la
necesidad de conformar una sociedad sobre
la base de principios éticos y no estructurada en torno al poder, el dinero y
la dominación de unos sobre otros. Es decir, una sociedad que mereciera el
calificativo de verdaderamente humana.
Cosmovisión difícil de entender cuando la sociedad está
construida de manera que la supervivencia exige competir y destacar en la
capacidad por dominar y esclavizar al prójimo. No obstante muchos de los que
escucharon al rabino Jesús consideraron esta cosmovisión viable por lo que se
suscitaron esperanzas de justicia e igualdad en el pueblo, pero también
animadversión en aquellos que
conformaban el poder político, religioso y militar en el Israel de aquel
tiempo. Una concepción de las relaciones
humanas fundamentada en la verdad, la igualdad, la justicia, la solidaridad, el
equilibrio entre la persona individual y la social-comunal, el reparto de la
riqueza generada con el trabajo
colectivo, etc. Es decir, una cosmovisión de las relaciones humanas que se
resumen en un concepto y en una realidad
convivencial: el amor.
No se trataba de ninguna novedad, pues
la cosmovisión del amor como sostén
de relaciones verdaderamente humanas, ha sido explicada a lo largo de la
historia de la humanidad en numerosas ocasiones y se ha manifestado válida como
principio rector de la convivencia. Desgraciadamente, al surgir la escritura
dentro de estructuras de carácter imperial, y por tanto militaristas,
jerárquicas y desiguales, las organizaciones
sociales basadas en el amor han pasado desapercibidas, de manera que incluso resultan
extrañas en el momento presente por falta
de referencias históricas.
En la sociedad israelita de los siglos
anteriores y posteriores a la vida de Jesús de Nazaret existía, como hoy día, ya que la estructura social
es similar en muchos aspectos, interpretaciones religiosas y civiles encontradas acerca de la ética, el comportamiento moral debido,
la necesidad o no de jerarquías y leyes;
sobre formas de entender los gobiernos, relaciones con las potencias militares
imperantes en el momento, en concreto Roma y un largo etcétera. Pero ninguna
resultó tan impactante como la cosmovisión del rabino Jesús de Nazaret caracterizada por dar al amor una categoría
especial y convertirlo en el componente principal, el alfa y el omega en el
lenguaje de sus posteriores seguidores, de
la convivencia y la socialización.
El valor de tal cosmovisión consistió en pasar por encima, trascender, o lo que es lo mismo, encontrar la base, lo
que subyace, a lo que se propugnaba desde las principales corrientes
político-religiosas del momento, enfrentadas por parciales: fariseos de Hillel
o Beit Shamai (1), Saduceos, Zelotes
e incluso Esenios (2), en muchos
aspectos coincidentes con el mensaje de Jesús, de manera que, como
atestiguan los evangelios, se contaban entre
sus oyentes y seguidores participantes
de estos colectivos, aquellos que a pesar de su ideología particular
conservaban el espíritu de búsqueda constante de la verdad, encontrando en sus
enseñanzas la necesitada visión
global de y para su existencia.
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lunes, 1 de octubre de 2018
Alfredo Campo, comunero del pueblo Nasa nos da su opinión
sobre los acuerdos de paz y el desafío que representa para las
comunidades.
Desde hace muchos años las comunidades indígenas han vivido en medio de la guerra y la zozobra, guerra que ha dejado a muchos niños y niñas huérfanos, mujeres viudas y familias desplazadas.
Para hacer la guerra no, nos preguntaron ni se necesitó botar, hoy para hacer la paz, se está promoviendo el voto por el plebiscito, las comunidades que ha sido atropelladas, violentadas y han vivido la guerra, ahora solo quieren vivir en paz y que no sean utilizadas ni forzadas a decir si o no en una votación, para que luego no sean señalados de estar a favor o en contra de la paz.
Desde el consejo regional indígena del cauca, se ha venido planteando la necesidad de establecer un espacio de dialogo y análisis con la delegación del gobierno y las FARC EP, quienes han establecido un acuerdo de paz, sin tener muy en cuenta las víctimas de la guerra que ellos han generado por más de 50 años en nuestros territorios.
Finalmente, se logró el espacio de encuentro para el dialogo, donde se pretendía aclarar muchas dudas que la comunidad plantea sobre los puntos del acuerdo de paz, especialmente en el tema territorial. Especialmente los mayores han expresado su sentir frente a las dificultades que pueden ocasionarse en el territorio cuando en vez de quedar en tranquilidad se va a militarizar aún más, pues la guerra que han ocasionado los actores armados ha sido principalmente por el control y la explotación territorial.
Las comunidades y el territorio han sido las principales víctimas de la guerra, ambos actores en conflicto han asesinado y perseguido a las comunidades, también han causado diversas desarmonías en los territorios. Aunque ahora los armados hablan de la paz, las comunidades siguen en riesgo, continúan las amenazas, los asesinatos selectivos y los daños al territorio.
Desde el gobierno nacional se habla de reparación a las víctimas a través de proyectos y de infraestructura, como si la vida humana y de la Madre tierra se pudiera pagar con pesos. Esta forma de reparación lo que ocasiona es dependencia y división en las comunidades y también la pérdida del valor de la vida.

Los pueblos indígenas venimos caminando propuestas y acciones de paz desde los territorios, una paz que se representa en la armonía territorial, en la unidad organizativa y la relación con la madre tierra, los armados firman acuerdos para el cese del conflicto, y aunque esto trae un poco de tranquilidad no es la solución definitiva a los conflictos que viven las comunidades y que sufre el territorio.
La paz la construimos los pueblos, y para esto es necesario no abandonar la lucha ni convencernos que la firma de los acuerdos son la salvación, tenemos que seguir con más claridad y mayor fuerza la lucha milenaria que hemos librado los pueblos para mantenernos firmes en el territorio y seguir perviviendo como pueblos.
Alfredo Campo, comunero del pueblo Nasa nos da su opinión sobre los acuerdos de paz y el desafío que representa para las comunidades.
Por: Estudiantes de comunicación UAIIN CRIC
jueves, 13 de septiembre de 2018
¿Quo vadis Europa? (*)
Un artículo de Javier Alvarez Deca
http://www.cronicas.org
Casi con toda seguridad, el principal problema de Europa es la demografía. Varias décadas de cultura del aborto -con efectos demográficos equivalentes a la mortalidad infantil europea del siglo XVIII-, de postergación de la maternidad en aras de la competitividad, y de debilitamiento -políticamente inducido- de ese funesto invento del patriarcado llamado familia, tradicionalmente encargado de preservar un flujo demográfico razonable, han inhibido el crecimiento vegetativo europeo hasta niveles inferiores al umbral de sustitución. Dada la necesidad de una población joven que tome el relevo laboral en un continente en rápido proceso de envejecimiento y la ubicación geográfica de las principales fuentes de inmigración (es decir, los inmensamente fecundos países del norte de Africa y del cinturón subsahariano, por el sur, y Turquía, por el este), algunas estimaciones prevén que, para 2040, la mayoría de la población activa europea será islámica. Adiós, cristiana, vieja y feminista Europa...
Sin duda, en nuestra época confluyen los factores de hedonismo (consumismo), relativismo (un principio para cada situación) y falta de fe en los propios valores que precipitaron el fin de viejas civilizaciones y que tal vez bastarían para poner en peligro la nuestra. Pero la levadura del proceso degenerativo que padece Europa hay que buscarla en la proscripción de los valores considerados "patriarcales", en el sofocamiento de lo específicamente masculino, en la feminización excluyente de la sociedad. En esta imparable carrera hacia el abismo, el mascarón de proa es, sin duda, la España de la paridad ministerial. Aquí, la política, o es de género, o no es nada. El eterno farolillo rojo de Europa ha tomado la delantera en la cuesta abajo. Además de tener la tasa de natalidad más baja y las clínicas abortistas mejor reputadas de Europa, poseemos la legislación más disuasoria de todo lo que suene a familia o reproducción. Y vamos a más: más políticas de competitividad -aunque sea de cuota- sin su contrapartida de políticas familiares, más abortos y más abusos en el trato judicial de las rupturas de pareja. Nuestra reciente pulsión suicida tiene un poderoso aliado en la ideología de género, cuyo legado más negativo a largo plazo será su contribución a ese cambio irreversible del marco de convivencia europeo.
A la ideología de género no le gusta la familia tradicional (un padre, una madre, unos hijos) y, sobre todo, no le gusta la figura del padre, es decir, del maltratador potencial. Para la ideología de género, que ha trivializado el aborto, la mujer ideal es una mujer competitiva, tan hombre como el que más; y la maternidad ideal, la que se inicia con el penúltimo óvulo del ciclo reproductivo o, por milagro de la ciencia, se aplaza hasta la edad de la jubilación. El marido ideal es un mal menor que comparte las tareas del hogar y la crianza de los hijos, pero de condición prescindible e incluso desechable. El divorcio ideal es el que pone todos los activos familiares en manos de la mujer y convierte al padre en visitante ocasional de sus hijos. Y, llegado el caso, el arma ideal contra maridos renuentes a irse de casa con lo puesto es la denuncia falsa, propiciada por las leyes de género y las jurisprudencias desvirtuadoras de la presunción de inocencia. El efecto combinado de tantas anomalías "ideales" es la incentivación del divorcio (instado en más del 70% de las ocasiones por la mujer) y la desincentivación de los compromisos familiares y reproductivos.
Necesariamente, una sociedad que se feminiza, que proscribe lo masculino, que reniega de la mitad de sus valores, es una sociedad que se empobrece, se esteriliza y se debilita. En nombre de la igualdad, seguimos construyendo un marco político y legal basado en la discriminación y arrinconando los valores en que se asentaba nuestra vitalidad. La familia tradicional es una ordinariez; si es numerosa, una aberración. Lo exquisito y refinado es la familia monoparental y monofilial. Si no se ha llegado a ese nivel de perfección y se ha incurrido en vulgaridades como el matrimonio y el divorcio, lo elegante es triturar al padre, a ser posible por la vía rápida y añadiendo ese detalle de buen gusto de la falsa denuncia, retirada después prudentemente para no matar la gallina de los huevos de oro. La ley lo fomenta, la justicia lo ampara, la sociedad lo aplaude. "La familia es el pilar central de la sociedad", decían nuestros abuelos. A los hijos del 68, la afirmación nos causaba hilaridad; y a muchos de ellos sigue pareciéndoles cómica. Como siempre ha ocurrido con las civilizaciones que reniegan de sus principios consustanciales, el final de la historia lo escribirán otros.
(*) El presente escrito fue publicado por el autor en 2006 en una de una página web titulada CRÓNICAS DEL ABSURDISTÁN . En esta página y en esta otra ES CORRECTO ES del mismo autor, se citan más de 500 estudios científicos perfectamente documentados que echan por tierra la Teoría de Género y dejan al descubierto su instrumentalización por parte de las élites po mandantes en un intento cuasi desesperado de permanecer en el poder y mantener su dominación sobre pueblos y personas en el ámbito global, en momentos de crisis y decadencia.
sábado, 4 de agosto de 2018
PREDICANDO EN EL DESIERTO DE LA "DEMOCRACIA"
KARL LIEBKNECHT.
BERLIN
2 de diciembre de1914.
BERLIN
2 de diciembre de1914.
Con la perspectiva que nos da la Historia podemos ver con claridad casi meridiana el alto nivel de desintegración ética y capacidad de manipulación mental de los dirigentes políticos al servicio del estado capitalista y , lo que es más grave, el bajo nivel crítico del ciudadano medio dejándose engañar. Sólo unos años más tarde esos mismos ciudadanos emocionados con las proclamas patrióticas de cada uno de los estados en litigio que se habían presentado voluntariamente a luchar contra sus vecinos(matando) , desengañados trataban de huir en masa de las trincheras y eran fusilados por desertores.
Pero lo que resulta más llamativo es que en los años previos a la Primera Guerra Mundial los dirigentes socialdemócratas, con honrosas excepciones como la del diputado Liebknecht, incluidos la mayor parte de los sindicatos, abandonaron la lucha obrera contra el capitalismo para unirse a sus explotadores, quienes planteaban la guerra como un negocio en que las ganancias derrotando al " enemigo" iban a ser cuantiosas.
El hecho de que se plantee la guerra como un negocio, resulta inhumano; pero es lo que resulta de invertir capital y crédito a interés en un conflicto bélico. Parece incomprensible que el ser humano no descubra la manipulación cuando el poseedor del capital invierte por igual o según sus previsiones de negocio en todos los contendientes en litigio. Lo evidente: la lucha entre capitalistas por conseguir una mayor ganancia económica, no parece entenderse, y el ciudadano medio se entrega dócilmente a la barbarie de la guerra moderna.
Lo más amargo resulta de descubrir que a la hora de la verdad, las llamadas ideologías de izquierdas que con su alternancia en el poder mantienen el actual estado de cosas, justifiquen a su vez la necesidad de la sociedad estatal-capitalista que dicen combatir.
En diciembre de 1914. En la segunda Sesión de guerra del Reichstag, del 2 de diciembre de 1914, Karl Liebknecht no sólo votó contra el Presupuesto de Guerra, siendo el único que lo hizo en el Reichstag, sino que también elevó un documento con la explicación de su voto, al que el Presidente del Reichstag se negó a autorizar su lectura en el recinto, y que tampoco fue impreso en el informe de sesiones del Parlamento. El presidente lo prohibió con el pretexto de que el mismo provocaría llamadas al orden.
El documento fue posteriormente enviado por Liebknecht a la prensa alemana, pero ningún periódico lo publicó. Finalmente, el texto completo de la protesta se conoció vía Suiza, en el Berner Tagewacht.
El voto contra los créditos de guerra
"Mi voto contra el proyecto de Ley de Créditos de Guerra del día de hoy se basa en las siguientes consideraciones: Esta guerra, deseada por ninguno de los pueblos involucrados, no ha estallado para favorecer el bienestar del pueblo alemán ni de ningún otro. Es una guerra imperialista, una guerra por el reparto de importantes territorios de explotación para capitalistas y financieros. Desde el punto de vista de la rivalidad armamentística, es una guerra provocada conjuntamente por los partidos alemanes y austríacos partidarios de la guerra, en la oscuridad del semifeudalismo y de la diplomacia secreta, para obtener ventajas sobre sus oponentes. Al mismo tiempo la guerra es un esfuerzo bonapartista por desorganizar y escindir el creciente movimiento de la clase trabajadora.
"El grito alemán "¡Contra el zarismo!" fue inventado para la ocasión -de la misma forma que fueron inventadas las actuales consignas inglesas y francesas- para explotar las más nobles inclinaciones y las tradiciones e ideales revolucionarios del pueblo en beneficio de agitar el odio hacia otros pueblos.
"Alemania, la cómplice del zarismo, el modelo de la reacción hasta este mismo día, no tiene ninguna autorida para erguirse en liberadora de los pueblos. La liberación tanto del pueblo ruso como alemán debe ser obra de sus propias manos.
"La guerra no es tampoco una guerra en defensa de Alemania. Sus bases históricas y su curso desde el comienzo hacen inaceptables las pretensiones del gobierno capitalista de que el propósito por el cual demanda créditos es la defensa de la Patria.
"Una pronta paz, una paz sin anexiones, esto es lo que debemos exigir. Todo esfuerzo en esta dirección debe ser apoyado. Sólo fortaleciendo en forma conjunta y continua las corrientes de todos los países beligerantes que tienen tal paz como su objetivo puede esta sangrienta carnicería ser llevada a su fin. "sólo una paz basada sobre la solidarida internacional de la clase obrera y sobre la libertad de todos los pueblos puede ser una paz duradera. Por lo tanto, es el deber de los proletariados de todos los países llevar adelante durante la guerra una labor socialista común a favor de la paz.
"Yo apoyo los créditos de ayuda a las víctimas con las siguientes reservas: voto gustosamente por todo lo que pueda llevar un alivio a nuestros hermanos en el campo de batalla así como a los heridos y enfermos, por los cuales siento la más profunda compasión. Pero como protesta contra la guerra, contra aquéllos que son responsables por ella y que la han causado, contra aquéllos que la dirigen, contra los propósitos capitalistas para los cuales está siendo usada, contra los planes de anexión, contra el abandono y el olvido total de los deberes solicales y políticos por los cuales el gobierno y las clases son todavía culpables, voto contra la guerra y los créditos de guerra solicitados.
KARL LIEBKNECHT.
BERLIN, 2 de diciembre de1914.
BERLIN, 2 de diciembre de1914.
viernes, 3 de agosto de 2018
GRITOS DESDE EL CAUCA
Un artículo de Rafael Rodrigo Navarro
La llegada de los comunicados que adjunto del Comité de Resistencia Indígena del Cauca Colombiano (CRIC), me produce un sentimiento de profunda
tristeza que deseo compartir con gente querida, en forma de reflexión.
Se trata de una historia antigua, por desgracia muy antigua
en algunos casos, que lejos de encontrar una solución apropiada se repite a lo
largo de la historia de la humanidad.
Pero la aparición cíclica de esta lucha del pueblo, pueblos, contra el
estado, los estados, nos indica hasta
qué punto el llamado desarrollismo está condenado a acabar en un
estrepitoso fracaso, no sin antes sembrar miseria y llevarse por delante infinidad de vidas
humanas.
La razón es sencilla: el llamado progreso tecnológico resulta
ser un falso progreso puesto que está orientado
en la dirección de una mayor acumulación de poder económico, político y
militar y no hacia el objetivo contrario,
verdaderamente humano, de la disolución de todo poder que evite la dominación de unos sobre
otros.
La llamada revolución tecnológica, cuando se analiza con
detalle, aparece como lo que es: una nueva forma de fortalecimiento del
capitalismo y no una mejora de las relaciones entre los seres vivos. Con otras
palabras, se orienta contra lo que el neurobiólogo y pensador chileno Humberto
Maturana llama la verdadera estructura
biológica-cultural humana que en lenguaje científico recibe el nombre
de autopiesis
y en lenguaje popular autogestión
o producción continuada de sí mismos tanto en el caso de los seres humanos individuales
como colectivos (pueblos o naciones).
Viene a mi mente, al escribir estas líneas, el paralelismo
existente entre lo que ocurrió durante la segunda república española, el
golpe militar del general Franco , la
consolidación de la dictadura durante más de cuarenta años y la llamada transición democrática,
en lo que se refiere a la liquidación del poder de autogestión popular en
España por un lado, y las actuales agresiones de estado colombiano
contra otras formas de entender la organización social, económica y política,
en este caso de los pueblos indígenas del Cauca, de los que se intenta su
desaparición como tales o una rendición
incondicional.
Tengo en las manos un antiguo libro del escritor Antonio
Ramos Espejo titulado Después de Casas Viejas (1) que como cientos de libros de la época recoge
el testimonio directo de algunas personas que vivieron en aquellos años convulsos
del siglo XX, en concreto durante la
segunda república, en los que se intentó por todos los medios contrarrestar la
reacción popular que se estaba dando a lo largo y ancho de la península
ibérica. Principalmente los jornaleros campesinos, pero también otro
tipo de trabajadores, viendo que en nada les
habían beneficiado las estructuras
productivas del capitalismo implantadas a sangre y fuego durante el siglo XIX y que de hecho les deparaban miseria y hambre, intentaron recuperar sus usos y costumbres, sus formas de autogobierno y las tierras
ancestrales que habían gestionado de
manera exitosa en comunidad y en equilibrio con lo privado durante siglos.
No obstante, de todos es sabido cuál fue la reacción del estado. Una y otra vez fueron enviados los guardias de asalto
republicanos, la guardia civil monárquica y el ejército cuando fue necesario para abortar el intento. Destrucción de lo popular
que continúa hasta el día de hoy.
En el caso colombiano, el conflicto entre el
ejército y la guerrilla de las FARCS durante años, seguramente en gran
parte ficticio puesto que en nada ha afectado a la estructura depredadora del
estado, hizo que las organizaciones
indígenas consolidaran sus formas de autogobierno en lo posible al margen del
estado, prescindiendo de los partidos políticos y eligiendo a sus gobernantes
según usos y costumbres. Al mismo tiempo hicieron crecer en la organización de
su territorio lo que llaman resguardos y en nuestra historia europea se han llamado comunales. Una institución fundamental para la economía
popular que no sólo hace
posible una manera diferente de entender lo humano, sino que resulta imprescindible para la supervivencia de pueblos y culturas.
Pero de la misma manera que el estado capitalista no toleró
la supervivencia de pueblos libres (naciones)
autogestionadas en Europa, de lo que es claro ejemplo lo que ocurrió en
España durante los siglos XIX y XX, tampoco ahora puede permitir que sobrevivan
en América.
En ambos casos la lucha se centra en la posesión de la
tierra. Una vez enajenados los
territorios comunales, el estado los
desintegra y utiliza para el progreso del capitalismo (los llamados milagros económicos, seguidos de profundas depresiones). Por el
contrario, nuestros históricos comuneros y jornaleros así como los actuales
pueblos indígenas de Colombia lucharon y
luchan por conservar la autogestión de sus territorios ancestrales y
mantener un inteligente equilibrio entre
la propiedad privada particular y la
propiedad comunal comunitaria, lo que resulta más humano que lo que se nos
ofrece como organización económica desde el estado capitalista, una acumulación
de tierras y capital sin límite. Por definición,
de existir lo comunal no podría existir tal acumulación. Ello explica el alto grado de violencia
actual contra las organizaciones , en este caso indígenas, que tratan de
mantenerlo.
Aceptar el capitalismo como forma de organización humana, se
convierte en la práctica en una pérdida
del control del territorio por parte de
quienes dicen gobernar desde el estado, por
la simple razón de que las decisiones se
toman en centros de poderes muy superiores y alejados. Y esto no constituye una
entelequia. Basta observar, con
perspectiva histórica, lo ocurrido en tiempos recientes aunque se predique lo
contrario. En lugar de asistir a una defensa del territorio, se asiste a una
pérdida del mismo camuflada con el eufemismo de “una defensa nacional”.
Es por ello que desde
una perspectiva comunera no existe la nación-estado tan cacareada y
sacralizada por el liberalismo, sino una total pérdida de identidad
nacional. Desde este punto de vista el
estado colombiano resulta ser una farsa, como lo
es el estado español, para los pueblos
asentados en el territorio de la península ibérica.
Se podría discutir la amplitud de
lo que debe ser propiedad privada y propiedad comunitaria (no
exclusivamente estatal) de la tierra,
del dinero y de los bienes de capital (2),
y también la necesidad de compartir
territorios, algo cierto, pero lo que no se puede admitir es la pérdida sistemática de la autogestión
popular y del bien común, que el estado convierte
en capital privado en un ilegítimo acto de enajenación, poniendo en peligro la
supervivencia de millones de seres humanos. Y esto por dos razones
fundamentales: porque destruye exitosas formas de supervivencia humana
milenarias y porque no
ofrece alternativa realmente convincente ya que el valor de
supervivencia del capitalismo no ha sido probado. Por el contrario, el análisis histórico nos
lo muestra expuesto a crisis cíclicas de nefastas y dolorosas consecuencias en
forma de guerras y todo tipo de
destrucción. Y numerosos analistas
actuales no dudan en afirmar que este capitalismo está abocado al colapso,
dadas las profundas contradicciones internas que no queremos tomar en
consideración.
Así pues, aunque sólo fuera por lo dicho, el respeto hacia formas
de organización económica no capitalista resulta fundamental para la supervivencia
humana.
El estado español durante la casi totalidad del siglo XIX y XX,
indistintamente en sus diversas formas de organización
política, monarquía, república, dictadura o
democracia parlamentaria, se ha
visto obligado una y otra vez a masacrar
al pueblo quien al reclamar la tierra ancestral estaba exigiendo una forma de vivir más humana, como en el citado caso de Casas Viejas durante la república, por nombrar uno. De
hecho los campesinos que habían perdido sus tierras comunales por enajenación legal ( leyes
desamortizadoras) u ocupación militar, se veían impelidos a recuperarlas no sólo para sobrevivir, ya que el
capitalismo les abocaba a la miseria,
sino en un intento de no perder el sentido de la vida humana que dice que lo
primero y principal es la
relación convivencial y que se
ha de gestionar dinero y bienes privados y
comunes, de manera que se preserve el amor convivencial, las buenas
relaciones entre los habitantes de un territorio, la ayuda mutua y la salud de
la psique humana hoy tan destruida.
Los habitantes indígenas actuales del Cauca colombiano y por
supuesto muchos otros pueblos (naciones) de todo el orbe, luchan por la preservación de sus usos y costumbres
que son a su vez su derecho consuetudinario, su ética y su capacidad de autogobierno.
Sin embargo entonces y ahora, el estado contesta con lo que le es propio: las
balas.
En realidad es así porque esta clase de supervivencia, la
autogestionada y libre, se opone frontalmente a la estatal necesariamente jerárquica y desigual, esclavista
y opresora. Sin embargo los estados se perciben a sí mismos poderosos y
poseedores de la verdad por lo que responden con violencia, pero con este tipo
de respuesta amplían sus propias contradicciones que indefectiblemente han de
abocarles al colapso. Mientras tanto su objetivo consiste en desintegrar a aquellos
pueblos que mantienen relaciones horizontales, son capaces de repartir el bien común y permanecen libres. Un obstáculo
al irracional proyecto de dominación, desde las alturas, ideado y llevado a la
práctica por minorías mandantes.
Cada vez que en esta lucha por la supervivencia vence el
estado, lo que queda no son pueblos libres (naciones) en el interior de un territorio,
sino individuos aislados, psíquicamente desintegrados, ajenos a un proyecto
comunitario. Sin eufemismos, esclavos condenados a hacer y trabajar en lo que quieren los amos y
a quienes se les facilitará la vida
según sean los intereses de éstos, reducidos a seres sin criterio y
por tanto expuestos al adoctrinamiento hasta el punto de confundir su
razonamiento con el de quien los controla.
Lo que está ocurriendo en el Cauca colombiano en el presente
resulta ser un libro abierto sobre lo que ha sido la reciente historia europea de los siglos XIX y XX: la extinción metódica
del pueblo, pueblos, en un intento de destruir su autogestión y organización política para reducirlos así a “reservas” o dispersarlos
fuera de su territorio, fenómeno social que hoy día se llama emigración.
----------------------------------------
(1)
Editado por Argos Vergara en 1984 con ISBN 84-7178-728-8
(2)
Hay muchas personas que se quedan totalmente
perplejas ante este tipo de
afirmaciones, pues confunden lo comunitario con lo estatal, pero
nosotros no podemos hacer dejación de la inteligencia a la hora de diferenciar
ambos conceptos.
Lo estatal hacer referencia a la defensa de
un territorio pero no a su gestión. En la naturaleza la defensa está
subordinada a la supervivencia del ser vivo, en este caso de carácter
social, y su relación es la de la parte
al todo. De esta confusión resulta una catástrofe de incalculables
consecuencias, al permitir que la
defensa ocupe el lugar del gobierno del ser vivo, algo que no está contemplado
en la naturaleza y resulta ser una disfunción. Así pues el estado no puede ni
gobernar todo el territorio ni mucho menos
poseer el territorio en su globalidad. De nada sirve hablar de una
propiedad privada dentro del estado capitalista que resulta ser una contradicción en los
términos.
Significado etimológico de estado
es el de sistema defensivo, pacto establecido en mutua defensa. Su significado
es por tanto el de una organización militar, el de una sociedad en estado de
guerra. No podemos por tanto atribuirle, ilegítimamente otros significados
tales como nación, sistema de bienestar, sociedad convivencial, paz civil, etc.
Un ejército no puede gobernar un país, por ello nos oponemos firmemente a las
dictaduras militares, sin embargo no nos percatamos que el estado es la
estructura propia de lo militar y por tanto tampoco él puede gobernar lo
convivencial.
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