lunes, 3 de mayo de 2021

 


SEXO Y NATALIDAD EN LA ACTUAL SOCIEDAD HUMANA

Reflexiones a partir del libro del Félix Rodrigo Mora: Erótica creadora de vida. Propuestas ante la crisis demográfica

Preguntémonos que está ocurriendo en la sociedad actual con la sexualidad y la natalidad, funciones estrechamente relacionadas, pero no idénticas. Por desgracia, ni la una ni la otra tienen ya que ver con un normal desenlace de la conducta humana ya que, por desgracia, los importantes principios del amor y de la libertad individual y colectiva brillan por su ausencia. Efectivamente, como consecuencia de que el interés económico y la acumulación de poder ocupan un lugar preeminente en su escala de valores, tanto la sexualidad masculina como la femenina hace tiempo que dejaron de ser libres. Otro tanto ocurre con la disposición a tener hijos, es decir, con la libre opción por la natalidad.

Si el amor y la libertad van juntos, basta que no haya uno para que tampoco exista la otra y viceversa. Esto hace difícil entender que, sin estas dos realidades, la libertad y el amor, la sexualidad ejerce un condicionamiento esclavizador, lo que no favorece el deseo de ser padres ni, consecuentemente, que la natalidad devenga libre y amorosa. Es lo que está ocurriendo en la jerárquica y desigual sociedad de la dominación en la que vivimos, ya que, sin relaciones libres y amorosas, incompatibles con las relaciones de poder, la natalidad entra en un callejón sin salida. El amor desaparece como por arte de magia cuando no ocupa el primer lugar en la escala de valores y en la convivencia de una sociedad de seres humanos.

En una sociedad que se precie de humana, lo individual ha de ser compatible con lo social y viceversa. En esto consiste la libertad.  No puede faltar ni lo uno, el individuo, ni lo otro, la relación social que, como hemos comentado, encuentra su cabal acoplamiento en lo que llamamos la relación amorosa.

Si destruimos la libertad acabamos formando sociedades sin individualidades que se precien, sino masificaciones, “rebaños” que necesitan de “pastores” y viceversa. No debería existir sociedad que se precie de humana, que vaya contra la libertad individual pues de lo contrario nunca alcanzará a ser una relación social adecuada. Consecuentemente la utilización de la palabra libertad por parte de líderes políticos que dan por válida una sociedad injusta y fuertemente jerarquizada, responde únicamente a una estrategia de poder, en la práctica un concepto vacío.

En sociedades mal estructuradas, como la actual y en general todas aquellas que han estado históricamente organizadas en torno al principio de la propiedad privada absoluta de la tierra, de la destrucción de la gestión del comunal, sin límites en lo individual (capitalismo) o en lo colectivo (comunismo), es decir, en torno a la acumulación de dinero y poder, la libertad no existe ni es posible la relación amorosa y por tanto una natalidad adecuada.  Hablamos, por tanto, de la necesidad de acometer cambios profundos en la organización de la sociedad. Lo contrario es engaño.

En el marco de lo natural, en una sociedad en equilibrio, autogestionada y respetuosa con la individualidad de cada uno de sus miembros, sociedad de una variabilidad casi inabarcable, la libertad sexual, así como las decisiones respecto al número de vástagos, niños y niñas, tanto a nivel personal como colectivo, han de ser flexibles. La norma debe ser que no haya normas absolutas. Si no se experimenta qué es el amor en una relación, no se entiende lo dicho. En una sociedad estado-capitalista, como la actual, el problema de la natalidad, y consecuentemente la continuidad de la especie, se ha convertido en un asunto paranoico.  Efectivamente una minoría acaparadora de dinero y de poder, fuertemente armada, totalmente ajena a las relaciones amorosas entres seres humanos, trata de dictar en qué circunstancias y de qué manera debe darse la procreación.

El estado-capitalismo aboca a un colapso natalicio y por tanto civilizatorio por varios motivos. En primer lugar, porque se basa en una organización social, en la actualidad de alcance mundial, de carácter desigual, violenta, destructora del individuo y por tanto incapaz de crear la armonía mínima que haga posible la natalidad. En segundo lugar, porque al no haber límite a la acumulación de dinero y poder ha creado dirigentes psicópatas que llegan a creer que las actuaciones que propician en el campo de la natalidad y por tanto en la organización de la sociedad son las únicas, cuando en realidad son las únicas posibles para el mantenimiento del poder.

Estas minorías poderosas, que, por supuesto, se extralimitan en sus funciones, fenómeno que afecta tanto a Europa como al resto del mundo, con su enfoque en torno a las relaciones sexuales de carácter interpersonal, imponen “planes de natalidad” sui géneris, muchos de ellos ocultos (por algo será) que, a su vez, se ven en la necesidad de modificar constantemente dada la dificultad de su proceder, claramente antinatural. Como dice Felix Rodrigo Mora, se llega a la extravagante conclusión, al pensar exclusivamente en términos de superpoblación, de que la estructura familiar es contraria al futuro de la Humanidad.

Las formas de sexualidad patrocinadas desde el poder y el desenfoque que proyectan en torno al fenómeno de la natalidad son consecuencia directa de confundir a los seres humanos con máquinas al servicio de la producción. Para ello, no se duda en buscar falsos culpables de la debacle en la que nos hemos instalado desde hace tiempo. En el siglo en que vivimos le ha tocado el “sambenito” al varón (en siglos pasados a la mujer), que recibe así el pomposo calificativo de “patriarca” (1), desviando la atención del verdadero problema de la dominación del ser humano por razón de la falta de límistes en la acumulación de poder y dinero, como venimos explicando.  

Es evidente que la concepción y el embarazo, la maternidad, resulta parte integrante, aunque no necesaria o exclusiva, de la sexualidad femenina (como ocurre igualmente con la paternidad y la sexualidad masculina). Cuando se produce un embarazo, cambia la manera de ser y de vivir de quienes asumen la responsabilidad de la maternidad y la paternidad, por el hecho de que ha venido al mundo un nuevo ser humano.

El problema surge cuando la sociedad, con su organización orientada al llamado máximo rendimiento económico en la producción, impide aquellos cambios que, tras la concepción, se dan de forma natural en el entorno de la persona gestante (algo semejante ocurre en los animales), orientados al mejor alumbramiento y posterior crianza de los neonatos. No digamos ya cuando esas necesarias atenciones a la maternidad se dejan de realizar por ser consideradas “discriminatorias”, “esclavistas” y “machistas” para con las mujeres, lo que hace patente la confusión de la que hablamos y en la que estamos inmersos. El embarazo y la maternidad, también la paternidad, dejan de sustentarse en una manera de entender las relaciones humanas que puede ser calificada de óptima, amorosa, para acabar disociadas de la sexualidad. El resultado es lo que vemos a diario: personalidades enfrentadas que, en lugar de tener en la sexualidad, en la concepción y en la crianza de los hijos, la oportunidad de encontrarse en el amor, enferman psicosomáticamente. En la práctica, el acto de reproducirse se ha convertido en una prohibición. El deseo de convertirse en madres/padres está siendo sutilmente reprimido. O bien, cuando conviene, proclamada la prohibición explícita desde el poder, lo que indica a las claras la carencia de libertad y el error.  

A la penalización en lo laboral por el embarazo, aunque se afirme lo contrario, se añade el carecer de una filosofía y un entorno adecuado a este fin, en que la ayuda a los progenitores surja de manera natural y complementaria, como ha ocurrido tradicionalmente.  Así pues, la carencia de este planteamiento, que debería constituir la base de la economía familiar entre progenitores con hijos en edad de crianza, por un lado, y la falta de complementariedad entre sociedad y madres gestantes, por otro, reduce de manera drástica las posibilidades de reproducirse en la actualidad.  A esto se añade la patente contradicción entre el reconocimiento explícito, en lo que se llaman normas laborales, del derecho de ambos sexos a estar con los recién nacidos y la observable pérdida de puestos de trabajo tanto en el caso de aquellas mujeres que han llegado a ser madres, como de los varones que tienen nueva descendencia.

Por otro lado, se establece como liberación de la mujer que ésta salga a trabajar, lo que parece lógico pues se convierte en sujeto activo que obtiene y aporta recursos económicos a la familia, pero en la práctica no lo es, ya que el tipo trabajo, asalariado, propio del capitalismo, constituye una nueva forma de esclavitud. ¿Dónde está por tanto la cacareada liberación de la mujer o la, ni siquiera tenida en consideración, libertad del varón?

En la sociedad europea actual parece existir ventaja reproductiva en aquellas familias en que la mujer no sale a trabajar, a pesar de contar con menos ingresos. Opción seguida todavía por culturas varias, mayoritariamente de inmigrantes. La función reproductiva debe apoyarse en la libertad de la persona humana, de la mujer y del hombre, por tanto, debe darse al margen de cualquier consideración política que busque el mayor rendimiento económico posible de personas en edad de producir, dejando al margen otras consideraciones humanas.

Se produce de esta manera un dilema de difícil solución.  O bien desaparece la actual organización capitalista como consecuencia de que se está llevando la reproducción humana, la natalidad, a un callejón sin salida; o bien este capitalismo, en su intento de sobrevivir, acaba destruyendo lo que queda de las relaciones propiamente humanas, y con ello el equilibrio en la Naturaleza. Cabe una tercera opción, que parece es la que se está imponiendo, consistente en alargar, mediante un alarde tecnológico, la agonía del actual sistema capitalista.

El hecho de que sean precisamente los inmigrantes, miembros de culturas foráneas, los que aportan mayor descendencia al territorio al que acuden, como es el caso de Europa, conlleva escenarios sociopolíticos indeseables y conflictivos, con las consiguientes repercusiones sobre la lengua, la cultura y las relaciones sociales en general. No se trata de una afirmación que pueda ser tildada de xenófoba, simplemente muestra la contradicción que significa procrear al margen de un planteamiento verdaderamente humano, libre y amoroso. Por el contrario, en el marco de un capitalismo donde la procreación y la natalidad son entendidas como mano de obra barata en el marco de la esclavitud salarial, no sólo está presente la xenofobia sino la total manipulación y destrucción de los seres humanos en su totalidad.  Sin el libre juego del amor no puede haber la necesaria natalidad, a no ser que, como expresan algunos analistas cuando hablan del futuro de la humanidad, el ser humano acabe procreando de manera artificial, en un marco casi exclusivamente tecnológico, sin amor, al margen de lo natural. La sociedad a la que daría forma, no podría ser calificadas de humana, donde el amor y la libertad son componentes básicos.

En Europa, los cargos directivos en empresas y organismos oficiales, incompatibles con la reproducción humana y la crianza de los hijos, son ocupados mayoritariamente por mujeres y hombres europeos, gente autóctona que tiene asumido que no tendrá descendencia. Sabemos que se llega a valorar de manera “positiva”, en las entrevistas laborales, intervenciones quirúrgicas varias de las y los aspirantes que muestren la imposibilidad de poder llegar a formar una familia, con descendencia propia.  Este tipo de actuaciones forman parte de políticas a las que no importan la desaparición de culturas autóctonas de alto valor convivencial. Una gran pérdida, ya que estas culturas se construyeron en Europa sobre la base del respeto a la individualidad frente al gregarismo social, aprecio de la organización asamblearia de base que hizo posible la democracia directa y desarrollo de economías de carácter mixto entre la iniciativa individual y la colectiva, con presencia del comunal (lo comunal) de larga tradición en territorios de la península ibérica, desde el siglo V, como explica Felix Rodrigo Mora (FRM).

De haberse conservado en Europa estas organizaciones propias de la cultura popular, estaríamos lejos de la actual decadencia humana del tardío estado-capitalismo.  El sistema político, militar y económico de Europa y el mundo en general, puede alargarse en el tiempo, o caer rápida y estrepitosamente, pero inevitablemente está abocado a un final.

Parece ser que el pensamiento en las clases dominantes, que han hecho suyo, es que existe un exceso de población en el planeta y que hay que corregir esta situación sea como sea, pues está acabando con los recursos naturales. Estas afirmaciones deben ser matizadas puesto que no es el exceso de población en sí, sino la manera como está organizada la humanidad, su situación política y económica, con sus correspondientes Estados y megaciudades, y en consecuencia cómo hacemos uso de esos recursos naturales, lo que nos está abocando a un final catastrófico.

La estructura estado-capitalista ha acabado por imponerse en casi todo el mundo, tras un largo periodo de destrucción de organizaciones político-sociales de carácter popular de todo tipo, algunas de las cuales todavía existen, eso sí, sin apenas voz, en los más diversos lugares de nuestro planeta, las cuales, entre otras cosas, regulan tanto la natalidad en su interior, como la correcta utilización de los recursos naturales en el exterior. Es la necesidad de sobrevivir del propio estado-capitalista la que lleva al actual planteamiento sin salida de la natalidad. Por el contrario, las naciones sin Estado, que han sido y son capaces de compartir territorios y colaborar entre ellas, han regulado su natalidad y la han adaptado a los recursos de los que han podido disponer en sus territorios.  La raíz indoeuropea (gn), presente en el concepto y la palabra nación, cuyos primeros significados tuvieron que ver con los de parir, dar a luz, procrear o hacer crecer una semilla, se asoció posteriormente, como en el caso del latín, al significado de nacimiento, origen, comunidad humana o pueblo. Nada que ver con los conceptos de Imperio, más recientemente Estado, asociados al vocablo.  En la actualidad, siguiendo una vez más estrategias de manipulación lingüística (neo-lengua), se identifica Estado y Nación; pero ambos conceptos han sido históricamente diferentes e incluso excluyentes.

Por ello es deseable y necesario la transformación del Estado, mediante una revolución integral, en naciones, sociedades libres, capaces de colaborar de nuevo entre ellas y posibilitar relaciones fraternales entre los pueblos que las forman. Si una nación se estataliza y establece como exclusivo un territorio, a la larga firma su sentencia de muerte, a pesar de que haya conquistado, extralimitándose, territorios ajenos, y entre en un anquilosamiento que pueda durar tiempo.   Los Imperios y los Estados, por la razón expuesta de convertir su territorio en exclusivo, manu militari, han dificultado desde siempre las relaciones convivenciales entre los pueblos y los seres humanos en general; también el comercio y otras actividades de carácter social importantes para la supervivencia de los humanos. Es por ello que su historia es la de la guerra permanente, entre otras razones porque son incapaces de gestionar el reparto de aquellos bienes esenciales e indispensables para ellos, pero también para el resto de seres humanos.

Con la drástica caída de la natalidad en los últimos lustros en Europa la carencia de recursos humanos autóctonos en cada uno de los países que la forman para mantener el actual estado de cosas capitalista, es ya evidente y todavía se hará más patente en un futuro no muy lejano. Todo el mundo sabe que, si no ha ocurrido ya, es debido a la inmigración. Pero ésta tiene fecha de caducidad, pues la caída drástica de la natalidad está extendiéndose con cierta rapidez a todo el planeta, siendo posiblemente África el último recurso.  La organización europea en Estados impide una reacción apropiada para evitar la desaparición de Europa como entidad política y cultural propia y diferenciada. Una vez más, aparece la libertad como el instrumento necesario para la supervivencia, no sólo de individuos sino también de pueblos y naciones.

En el caso de Europa, que no es diferente del que se plantea en otras partes del mundo, su actual construcción a partir de Estados aboca a la formación de un Estado Único, es decir, una dictadura de carácter militar que abarque todo su territorio.

Lo mismo ocurre con la actual Sociedad de Naciones, la ONU, que no es viable precisamente por estar constituida por Estados, lo que constituye un premeditado engaño, el utilizar como sinónimos los conceptos de Nación y Estado. En cualquier caso, también está orientada, a pesar de sus proclamas, a una concentración de poder dictatorial con el establecimiento y desarrollo de diferentes organizaciones supraestatales que todos conocemos.

Sirva como ejemplo de toda esta confusión el caso catalán. Pero aquellos que piensan en términos de creación de un nuevo Estado dentro de la Unión Europea (UE) se equivocan rotundamente, pues, como hemos comentado, la actual UE, formada por Estados, sólo es posible mantenerla con mayores cotas de dominación y pérdida de libertades. Sin embargo, ésta parece ser la opción, por falta de otras miras, a la que aspira la mayor parte de los actuales dirigentes políticos independentistas de la sociedad catalana.

Una segunda opción, hoy por hoy minoritaria, dirige sus esfuerzos a crear una Europa de los Pueblos (EdP) en la que tendrían lugar los pueblos/naciones europeas todavía existentes, pero eso debería ocurrir sin los Estados.  De hecho, ya fue planteada, y por supuesto abortada, cuando se abordó la creación de la actual Unión Europea. Se trata de algo ajeno al actual sistema estado-capitalista que, como ya hemos comentado, intenta crear un Estado único, paneuropeo.

La tercera opción, aunque muy minoritariamente considerada, de la independencia de Cataluña tanto del Estado español como de la Unión Europea, tampoco parece probable, más aun teniendo en cuenta su natalidad, una de las más bajas del mundo, y que el recurso a la inmigración tiene los días contados. En realidad, cualquier intento de diferenciar lo catalán, mantener su identidad como pueblo/nación, sin hacer desaparecer el actual marco del estado-capitalismo resulta un imposible, como ha ocurrido y ocurre con otras naciones existentes en Europa y otras partes del mundo.

Lo cierto es que esta caída de la natalidad en general, precipitada a su vez con manipulaciones tales como las que se están dando en el presente con todo lo referente a la “pandemia del coronavirus”, presagia uno de los finales civilizatorios más indeseables, el de una larga confrontación, entre los Estados por los recursos humanos desde el exterior, ya que en general los países ricos, cada vez más, carecen de los mismos.  

Sólo una revolución de carácter integral que ponga fin a la existencia de los Estados, puede dar paso a la libertad de pueblos o naciones, pero también a la supervivencia de la especie humana en general. Como afirma FRM, debido a la caída drástica de la natalidad, el porvenir de la Humanidad tiene varias opciones. La primera de ellas, la creación de sociedades inhumanas)descritas por diferentes autores (2), En segundo lugar, una posible nueva guerra mundial en la constante  dominación de unos Estados sobre otros en busca de recursos escasos, entre ellos la mano de obra humana. Y como tercera opción, una verdadera Transformación Integral del ser humano, una revolución que ponga fin al actual estado de cosas que, como ocurrió con el colapso final del Imperio Romano, dé paso a nuevas realidades de carácter político y social, en este caso nuevas organizaciones de pueblos libres que se rijan por democracia directa, asamblearia, y gestionen y compartan adecuadamente sus territorios evitando así la continuidad del militarismo.

Se trata no sólo de acabar con los Estados, sino de evitar su aparición de nuevo, como desgraciadamente ocurrió al final de la Alta Edad Media, cuando con su crecimiento dieron al traste con la existencia de sociedades libres formadas en el interior y los límites del decadente Imperio Romano.

El intento de mantener la actual organización de la Humanidad en Estados es algo incompatible con la posibilidad de tener un número apropiado de habitantes sobre el planeta Tierra. Han sido los pueblos autogestionados, independientes, comunidades humanas autónomas dueñas de su propia natalidad quienes han hecho esto posible en los territorios donde se han ubicado a lo largo de la Historia. Se trata del modelo a seguir en una nueva organización de lo político y lo social, aunque no copiando de forma rígida modelos anteriores, puesto que la distancia que nos separa de ellos en el tiempo es importante y las circunstancias diferentes, pero siguiendo aquellas orientaciones que hemos comentado, para la creación de una democracia de base, popular, asamblearia y directa.  

El actual estado-capitalismo, definitivamente, ha puesto las bases para el grave colapso natalicio que se avecina, lo que a su vez augura su final.  Un sistema que ha llegado a ser profundamente inhumano, gobernado a nivel mundial por organizaciones tales como la ONU, el FMI, la OMS, el BM, etc., así como por demenciales alianzas militares. El ser humano actual está organizado según leyes ajenas a la propia Naturaleza. En consecuencia, dado que se trata de la única solución que se atisba en el horizonte, debemos todos, mujeres y hombres, trabajar en una transformación revolucionaria global de la actual realidad política y social, dejando al margen reformas parciales que no conducen a nada.  El problema que se nos plantea en la actual sociedad desigual y esquizofrénica, gira en torno a nuestra capacidad e inteligencia para hacer este cambio revolucionario sin que se provoque un cataclismo de consecuencias irreparables. No es difícil observar, a pesar de los numerosos intentos por esconderlo, en el momento presente, una escalada militarista aberrante, irracional, absurda, abocada a un final sin fin, valga el juego de palabras, así como a la acumulación de poder todavía más estremecedora e inhumana. Un caos.

Hay que tener en cuenta, además, que resulta muy difícil de interpretar el verdadero valor para el ser humano, en lo particular y en lo social, de todas y cada una de las tecnologías creadas en el actual marco de la sociedad de la dominación. La creencia de que el desarrollo de la ciencia y la tecnología nos salvará, resulta falsa. De hecho, la ciencia y la tecnología se pueden sustentar y desarrollar sobre cualquier escala de valores.  Pero nosotros buscamos una escala de valores que fundamente una sociedad en la que sus miembros, para sobrevivir, no tengan que renunciar a ese sentimiento tan básico como es el AMOR.

RAFAEL RODRIGO NAVARRO

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(1)              (1) No es algo nuevo lo que ocurre con la palabra “Patriarcado”. Resulta a todas luces infantil utilizar conceptos del pasado, cambiando su significado, algo propio de cualquier “neolengua” que se precie, con miras al mantenimiento del poder. Se obvia y desvía la atención sobre el verdadero problema consistente en que una minoría, de ambos sexos y cualquier raza, nos manipule a través de los medios de comunicación de  su  exclusiva propiedad. Como seres humanos dotados de inteligencia tenemos la obligación de no colaborar con quienes, con este tipo de  engaños, tratan de perpetuar la sociedad de la dominación.

                 El concepto “patriarcal” se presta a desviar la atención sobre quienes realmente en la actualidad son responsables del abuso de poder: una clase dominante de hombres y mujeres en torno a la estructura del Estado. Un problema desenfocado se convierte en irresoluble. Hablar en términos absolutos de mujeres u hombres, de negros o blancos, calificar a las personas por el sexo o la raza, se convierte en una falacia de nefastas consecuencias. Definitivamente, estamos ante una estrategia de confusión a través de lenguaje. Un claro ejemplo, la Ley Integral sobre la Violencia de Género que se aplica en España es de carácter totalitario, injusta, discriminatoria y antiética, causante de un mal social inmenso, entre ellos el incremento en muerte de mujeres. Legislación que han evitado otros países de nuestro entorno europeo, lo que no quiere decir que en esos países no se estén utilizando estratagemas varias para manipular el concepto de lo individual y social, en este y otros temas.

        Al estar los medios de comunicación casi en su totalidad en manos de minorías poderhabientes, una “neolengua” con sus cambios de significantes y significados adquiere dimensiones espeluznantes.

(2)     (2)  ES probable que a finales de éste siglo o a inicios del próximo siglo XXII se produzca, si no lo evita una revolución integral transformadora de la sociedad humana, una natalidad tecnologizada y separada de la estructura familiar. Algo que atisbó A. Huxley en su libro: Un mundo Feliz, o George Orwell  en 1984”, pero  también,   como expone hoy día con claridad y directamente Félix Rodrigo Mora en su obra “El poder y triunfo del Estado” y el libro que comentamos.  Lo que se muestra aquí es el desvarío del ser humano, cuando pretende sustituir a la Naturaleza. Un aviso más de los muchos que se están dando en la actualidad por parte de otros muchos pensadores.

 CITAS DEL LIBRO “ERÓTICA CREADORA DE VIDA. PROPUESTAS ANTE LA CRISIS DEMOGRÁFICA.” FÉLIX RODRIGO MORA

Nos situamos cada vez más lejos de los 2.1 hijos que se necesita para el mantenimiento de la población y , conforme a las genocidas políticas gubernamentales implementadas por la izquierda y la derecha, nos dirigimos hacia los cero nacimientos en sólo 10 años, exactamente a los 0,1/00 hijos por mujer, lo que es un exterminio total, algo espantoso. (ECV.PACD pág. 15)

La ocultación de los datos y de realidades categóricas es un procedimiento habitual (EVC.PACD pág. 18)

La soberanía demográfica es hoy una parte decisiva de la soberanía popular de cada pueblo y cada país.  Los países del Norte han de autoabastecerse de mano de obra, sin sustraerla al Sur. (EVC.PACD pág. 27)

Sólo en un segundo momento, cuando ya no queden en todo el planeta personas suficientes a las que rapiñar, pasarían a promover la natalidad interior con granjas de crianza de seres ¿humanos? en las que cientos de mujeres esclavas serán inseminadas cada año para parir criaturas aparentemente humanas, pero en realidad monstruos dignos de compasión (EVC-PACD pág. 28) EV

Hay experiencias históricas probatorias de que por sí mismos los pueblos se autorregulan demográficamente sin incurrir en excesos ni en déficits. (EVC-PACD pág. 29)

La recuperación de una fertilidad social pujante, que impida el fallecimiento prematuro (el exterminio de facto) en condiciones aterradoras de cientos e incluso de miles de millones de personas (probablemente de unos 7000 millones) durante lo que queda de siglo en todo el planeta, tiene que ser un movimiento popular, no particular y no partidista, un actuar revolucionario y no un implorar, estéril e inútil a las autoridades (EVC-PACD pág. 30)

 

martes, 6 de abril de 2021

 

SUPERPOBLACIÓN O CRISIS NATALICIA

Reflexiones a partir del libro Erótica Creadora de vida de Félix Rodrigo Mora

 

En un mundo superpoblado, en el que la naturaleza a su vez está sobreexplotada, señalar que se está creando un grave problema como consecuencia de los bajos índices de natalidad a los que se está llegando en casi todo el orbe y de manera especial en Europa, resulta, cuando menos, una afirmación extraña, difícil de entender.

Por el contrario, los medios de comunicación, siguiendo directrices de quienes los poseen, alardean de dicho control sobre la natalidad, ya que, como exponen en sus páginas, su caída resulta una bendición para la raza humana y también para conservación de la naturaleza. Las políticas de las oligarquías mandantes en el mundo en que vivimos, han implantado de manera sórdida políticas de reducción drástica de la natalidad faltas de ética, muchas de ella secretas, en aquellas partes del mundo que ha convenido a sus intereses.  De hecho, el actual sistema de organización social y laboral denominado de manera genérica “estato-capitalismo” (1), en el que vivimos, hace imposible que se pueda procrear sin entrar en conflicto con el propio sistema.

Con ello no queremos dar a entender que no sea inteligente el control de la natalidad en sí mismo, sino la manera de llevarlo a cabo desde perspectivas básicamente inhumanas, en la que prevalecen motivaciones ajenas a la verdadera convivencia amorosa entre seres humanos, tales como la búsqueda prioritaria y a veces exclusiva del mayor rendimiento del capital. O lo que es lo mismo, la más rastrera explotación humana por parte de quienes fabrican el dinero en moneda circulante y detentan el capital.

El mantenimiento de una economía estato-capitalista en la que la fabricación, posesión y utilización del capital, instrumento por otro lado imprescindible y necesario para el intercambio de bienes y servicios entre los seres humanos, está en manos de monopolios privados, no es precisamente la más idónea para un correcto desenlace de relaciones amorosas entre seres vivos, diversos e iguales al mismo tiempo, siguiendo criterios naturales.   

De hecho, tanto la producción como el intercambio de bienes podrían seguir criterios políticos y organizativos en los que los beneficios del capital se repartieran con eficacia siguiendo planteamientos racionales de igualdad. Esto es lo que se predica, como no puede ser de otra manera, pero no se ejecuta en el sistema económico en el que desgraciadamente estamos inmersos.  Por ello, para unos estamos irremediablemente abocados al final de la “moderna” civilización en la que vivimos, y para otros, esperemos que se equivoquen, al final de la especie humana como consecuencia de haberse orientado hacia formas antinaturales en su modo de entender la supervivencia.

Lo característico del actual sistema económico y político es la falta de la necesaria convivencia en equilibrio e igualdad entre sus miembros. Igualdad compatible con la diversidad, pero no con la sumisión de unos seres humanos por aquellos otros que detentan el poder y ejercen la dominación. En la práctica, psicópatas que han necesitado y necesitan sacrificar formas de vida mucho más convivenciales que han existido y siguen existiendo en el presente, por desgracia, de forma residual, cuya estructura social y desarrollo personal son radicalmente diferentes de la actual dinámica de la sociedad capitalista de la dominación.

Lo cierto es que, a pesar de las enormes posibilidades tecnológicas con las que cuenta la humanidad en la actualidad, en forma de sofisticados laboratorios, obedientes sistemas sanitarios, y clínicas para la “mejora” de la fertilidad y la maternidad, la falta en el sistema de la necesaria concurrencia del amor en las relaciones humanas, las convierte en un componente más de la presente decadencia de la raza humana, en general. 

Hace tiempo que las ricas y poderosas oligarquías mundiales que planificaron, y ejecutan aquellas medidas que consideraron acordes con sus intereses de dominación, están a su vez asustadas, pues el actual desplome de la natalidad, y el que se producirá inevitablemente de forma dramática en los próximos lustros, les obliga a revisar  constantemente sus previsiones e intentar rediseñar nuevos planes para no perder el control que no siempre atisban a ver para poseer, con claridad.  Nuevas correlaciones de fuerza están configurando el mapa industrial y político en cada uno de los cinco continentes, de manera que poco o nada tendrá que ver con lo que ahora conocemos.

Por tanto, no nos queda otro remedio si no queremos seguir perdiendo cotas de libertad que elaborar nuestros propios análisis desde parámetros ajenos a los que han trazado y trazan en la actualidad las oligarquías mandantes desde sus organizaciones internacionales y sus gobiernos estatales.    

Las concentraciones en megaciudades y sus consiguientes colapsos natalicios no son algo nuevo en la historia de la humanidad. De hecho, responden a una dinámica propia en el nacimiento, desarrollo y muerte de los numerosos imperios habidos a lo largo de la historia. De manera especial, a su forma de entender la propiedad privada y a veces colectiva, sobre los bienes de la naturaleza, por la fuerza, mediante ejércitos mercenarios y sus correspondientes justificaciones legales.

El hecho de que en la actualidad el fenómeno del imperialismo se haya hecho universal, y haya cambiado su nombre por el de “estato-capitalismo”, no debe impedir darnos cuenta que estamos ante el final de un ciclo y el nacimiento de otro. Evidentemente cada momento histórico tiene su dinámica. La actual responde a un tiempo a patrones clásicos y modernos, dado el impresionante desarrollo de la tecnología que ha tenido lugar en estos últimos siglos.

Sin embargo, las novedades habidas en la forma de construir ciudades, gestionar la política y enfrentarse los Estados entre sí, no garantizan un final diferente al del resto de los imperios habidos a lo largo de la historia: su autodestrucción.  A su vez, su sustitución por otro u otros con cariz semejante se dará si la escala de valores sobre la que se construya la nueva convivencia no cambia radicalmente respondiendo a designios realmente humanos, por tanto, acordes con la naturaleza.

Basta conocer los datos que ofrece Félix Rodrigo Mora ( FRM)  sobre la despoblación acaecida durante la caída de algunos de los últimos imperios, por ejemplo, el romano, para dar credibilidad a la afirmación sobre el colapso natalista que se avecina en todo el globo terráqueo.  Recordemos que sólo la ciudad de Roma pasó de tener 800.000 habitantes en el siglo IV a apenas a 30.000 en el siglo VIII. Sin esta caída dramática de la natalidad en las ciudades romanas, aparte de la huida de sus habitantes hacia los lindes o las fronteras del imperio en busca de libertad y autogestión en sus vidas, no entenderíamos su desaparición y sustitución, del en otro tiempo poderosísimo imperio romano, por otros imperios, dentro de lo que fue su territorio, de la mano de reyezuelos y caudillos y que habían recibido el genérico calificativo de “bárbaros”.

También sabemos que además de las sociedades militarizadas, surgidas o establecidas en el interior del antiguo imperio romano que intentaban reproducir esquemas políticos y sistemas legales semejantes a los de los romanos, como por ejemplo los visigodos, hubo numerosos intentos en toda Europa por crear formas de vida diferentes, con relaciones sociales más equilibradas y respetuosas con la persona humana, realmente democráticas, a su vez igualitarias y diversas, es decir, amorosas.

Efectivamente, lo que el concepto de democracia encierra, antes de ser modificado por una neo-lengua al servicio del poder, es el de un crecimiento armónico del pueblo, lo que sólo es posible con la elección directa de sus gestores y representantes encargados a su vez de llevar la palabra, lo acordado en las asambleas de base, a instancias mayores:  aldeas, municipios u otras organizaciones territoriales más amplias. Nunca un “cheque en blanco” que posibilite, como ocurre en la actualidad, un quehacer diferente y contrario a la autogestión del pueblo.  

Estas vivencias de carácter social realmente humanas, como también existen en la actualidad, han sido y son poco documentadas.  Por el contrario, las estructuras jerárquicas de carácter imperial han acabado por dominar, en el pasado y en el presente el panorama político europeo y mundial, debido a su “eficaz” empleo de la escritura a la hora de documentar y dar por válidas todo tipo de aberraciones de carácter social, político y militar y sus nefastas consecuencias contra la sana convivencia entre seres humanos.

Pero aquellas comunidades de vida igualitarias surgidas, con gran esfuerzo, a partir de la nefasta experiencia de esclavitud y crueldad, especialmente del periodo de decadencia del imperio romano, tuvieron a su vez que resistir a Imperios nacientes y convivir con ellos durante varios siglos.  A los nuevos reyes o jefes militares, no les fue fácil destruirlas debido su organización y capacidad defensiva.  De hecho, estos tipos de enfrentamientos han sido documentados hasta mediados del siglo pasado en diferentes lugares de Europa, aunque no haya interesado convertirlos en noticia, como ocurre con los que se producen en la actualidad en varios continentes.

Experiencias de vida social en democracia e igualdad,  con sus correspondientes escalas de valores, siguen siendo un componente importante de nuestra herencia cultural europea y por ello atacadas constantemente.

De hecho, aquellas sociedades humanas de inspiración igualitaria, creadoras de regímenes comunales, que convivieron durante siglos con la iniciativa privada dentro de unos límites, sufrieron ataques constantes por parte de los Estados nacientes a partir de los siglos XIII y XIV hasta nuestros días, como bien explica FRM en su libro “Investigación sobre la II República española, 1931-1936 “(2). 

Es sobre la base de un intento de sobrevivir frente al Estado, siguiendo a este autor, como hay que interpretar y comprender la última contienda militar, el sangriento enfrentamiento habido en la península ibérica entre un pueblo, todavía fiel a sus formas de vida horizontales e igualitarias, y las oligarquías civiles y militares que conformaban y conforman el Estado, y nada tienen que ver con el pueblo.

Podemos por tanto afirmar que la catástrofe natalicia que se avecina, hecho constatable en la actualidad y que lo será de forma dramática en un futuro más o menos próximo, es una consecuencia más de la desigualdad propia de una sociedad cuya escala de valores gira en torno al poder del dinero, consecuentemente económico y militar, en lugar del intento por mejorar las relaciones amorosas entre los seres humanos.

El presente estado de cosas es inequívocamente el de un Imperio en decadencia, si bien como ya hemos comentado, de alcance global.  Lo que nos lleva a pensar que, de no abrirse un periodo revolucionario global, su sustitución por otro igualmente destructor, es lo previsible.  

Por el contrario, puesto que el ser humano es por naturaleza un ser tendente a la libertad, la actual crisis puede dar paso a sociedades convivenciales, regidas por escalas de valores diferentes, en las que el amor a la infancia constituya uno de sus ejes fundamentales. Como señala FRM el sentimiento amoroso hacia los neo-natos fundamenta otros tipos de relación amorosa que puedan darse con posterioridad entre adultos. (3)

Son muchos los autores que hablan de decadencia biológica, y no sólo cultural, de los individuos, hombres y mujeres, en la fase terminal de la caída de un Imperio. Con ello no se afirma otra cosa que no sea la inexorable unidad entre lo psíquico, lo social, y lo biológico. Cuando se nace, se crece y se muere, en sociedades “rebaño”, profundamente domesticadas, la dominación tiene su límite en el límite de lo humano.  

Las comunidades de vida y gobierno autónomo, libres, que algunos escritores hacen sinónimo de pueblo o pueblos, fueron capaces de compartir territorios (aprovechamiento de bosques, caza, saltos de agua, pastos, manantiales y ríos, etc.) así como de organizar estructuras de defensa autónomas y comunes a todos. Lo más inteligente fue, y sigue siendo en la actualidad, la cooperación. Para ello es condición necesaria que desaparezca por completo la carrera de armamentos. Las milicias son las primeras obligadas a participar de un mismo y necesario equilibrio de fuerzas.

La irracional y devastadora carrera de armamentos que existe en la actualidad es muestra inequívoca del caótico final que espera a una organización social basada en Estados, sociedades excluyentes en la manera de entender la defensa. Sociedades incapaces de compartir territorios y por tanto inevitablemente abocadas a la guerra, en contra de lo que se afirma.

Por el contrario, gobiernos autónomos, asamblearios, populares y libres conllevan formas de defensa radicalmente diferentes, que tienen en cuenta la globalidad de la sociedad en la que se convive. Es por ello que los Estados “armados hasta los dientes”, no pueden permitir su existencia y crecimiento. Temen cualquier “fuerza” superior a la que ellos consiguen con la utilización de las armas.  Pero esta manera de proceder aboca a un círculo vicioso. 193 sociedades actuales organizadas en Estados tiene como destino la guerra ya que están conformadas sobre la contradicción de tener que defender territorios que de manera evidente pertenecen a todos los seres humanos. 

¿Hasta cuándo? 

Una sociedad igualitaria, y por tanto democrática, es aquella que no excluye el componente amoroso en su estructura y convivencia; por tanto, éste forma parte de su escala de valores. No es compatible con la acumulación de poder, armas y dinero, que impide una racional utilización del territorio.

Una sociedad organizada en Imperios, en Estados, no es ni será nunca democrática a pesar de que así se autocalifiquen. La palabra democracia figura profusamente en las denominaciones de las más abyectas dictaduras, aunque digan poseer estructuras parlamentarias.

 

Rafael Rodrigo Navarro,  2021

 

        (1)  Para la comprensión de este concepto: La Democracia y el triunfo del Estado de Félix Rodrigo Mora. Edit. Manuscritos 2010

 (2)  Investigación sobre la II República española, 1931-1936  de Félix Rodrigo Mora. Potlach Ediciciones 2016 

       (3)  Erótica Creadora de Vida. Propuestas ante la crisis demográfica de Felix Rodrigo Mora. Potlatch  Ediiones 2019

sábado, 20 de febrero de 2021

 

PROYECTO IMMANUEL 






DR.   STEFAN LANKA  VIRÓLOGO

En todas las publicaciones el significado y la elección de las palabras sobre ‘virus causantes de enfermedades’ ha demostrado que los virólogos no solo violan las leyes del pensamiento, la lógica y las reglas vinculantes de la ciencia, sino que ellos mismos han desmentido sus propias afirmaciones sobre la existencia de los virus causantes de enfermedades. Si uno se quita las hipnóticas gafas del miedo, y lee objetivamente, comprendiendo lo que hacen y escriben los autores, cualquier interesado que sepa hablar inglés, y que haya adquirido conocimientos sobre los métodos utilizados, descubrirá que estos virólogos (a excepción de los que trabajan con fagos y con los virus gigantes similares a los fagos) han interpretado erróneamente secuencias genéticas normales como componentes virales, desvirtuando así todo su campo de especialización. Esto es particularmente fácil de ver en las afirmaciones sobre la existencia del supuesto virus SArS-CoV-2. 

SEGUIR LEYENDO ARTICULO COMPLETO 

https://seryactuar.files.wordpress.com/2021/02/virologos-estafadores-cientificos-stefan-lanka.pdf

"Todas las medidas y ordenanzas contra el coronavirus, y así como las leyes establecidas debido al coronavirus, se basan única y exclusivamente en la Ley de Protección de la Infección. Sin embargo, puesto que la "estipulación de objetivo” en el artículo 1 de la Ley de Protección de la Infección "se diseñará y apoyará de acuerdo con el estado actual de la ciencia y la tecnología médica y epidemiológica", ha sido refutada por las declaraciones publicadas de los propios virólogos, y se ha demostrado que es anticientífica, todas las medidas, ordenanzas y leyes a causa del coronavirus carecen de base legal para ser aplicadas" ( Artículo citado)

BLOG: SER Y ACTUAR 

La mayoría de la población cree en la existencia y el efecto de los virus causantes de enfermedades, y en el efecto positivo de las vacunas. (Artículo citado) 

lunes, 8 de febrero de 2021

 

VERSIÓN DE EMILIO  CARRILLO SOBRE  LAS ULTIMAS  " PANDEMIAS"


Gripe aviar (Gripe A, subtipo H5N1)

En su gestación y desenvolvimiento, los hechos que actualmente conocemos (no entonces, porque fueron ocultados por las instancias oficiales y los medios de comunicación) permiten diferenciar cinco grandes fases:

+Fase 1. Preparación operativa de la crisis sanitaria de la gripe aviar: La empresa biofarmacéutica estadounidense Gilead Sciences patenta, en 1996, un medicamento llamado Tamiflu, válido contra distintos tipos de gripe. Pocos meses después, un miembro de su dirección, Donald Rumsfeld, asume la presidencia de la compañía. En paralelo, esta alcanza un acuerdo con el laboratorio multinacional suizo Roche para fabricar y distribuir el Tamiflu hasta el año 2016, a cambio de una comisión del 10% de las ventas totales.

+Fase 2. Lanzamiento de la gripe aviar: En mayo de 1997, se descubre en Hong Kong el primer caso humano afectado por la gripe A, subtipo H5N1, más conocida como gripe aviar. Hasta finales de año, infecta en todo el globo a 24 personas, de las que 6 fallecen. A lo largo de los años siguientes, surgen esporádicamente brotes en distintos puntos del planeta (de nuevo en Hong Kong, en febrero de 2003; en Rusia y China, a mediados de 2005).

+Fase 3. Alarma desde instancias públicas: Determinadas autoridades públicas, con capacidad de repercusión global, previenen sobre los riesgos de la enfermedad. En medio de una cascada creciente de alarmismo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) anuncia, en septiembre de 2005, que debido a una eventual epidemia de gripe aviar humana pueden morir 7.400.000 de personas.

Y en noviembre, el entonces presidente norteamericano George Bush, en una visita a la sede del Instituto Nacional de Salud, vaticina que en Estados Unidos fallecerán por gripe aviar dos millones de ciudadanos. Asimismo, enseña el camino que todos los gobiernos deben seguir: aprueba una partida

presupuestaria de 7.100 millones de dólares (6.500 millones de euros) para planes de prevención y adquisición de medicamentos; de ellos, 1.200 millones son para que Gilead Sciences elabore el Tamiflu (la realidad, como antes se indicó, es que ya lo había confeccionado años atrás) y suministre veinte millones de dosis.

+Fase 4. Campaña mediática: Los medios de comunicación, a escala planetaria, promueven en torno a la gripe aviar una campaña de pánico masivo basada en el alarmismo y la desinformación. Para sostenerla, se mantiene el goteo de brotes de la enfermedad (en octubre de 2005, se da el primer caso en la Unión

Europea: un loro importado en Gran Bretaña; en España, el primer brote se produce en un ave, en julio de 2006). Y en junio de 2006, expertos de la OMS consideran que es muy probable que en Sumatra se haya dado el primer caso de transmisión entre humanos (hay 8 infectados, aunque ninguno muere), porlo que ya se puede hablar de pandemia.

+Fase 5. Desinflar el globo sin explicar por qué: En un momento determinado, casi por arte de magia, las autoridades y los medios de comunicación se olvidan

de la gripe aviar, que deja de aparecer en los titulares informativos. En unos pocos meses, nadie se acuerda de ella.

La operación se da por finalizada por aquellos que la promovieron y solo queda hacer balance y evaluar la viabilidad de su posible reactivación cuando las circunstancias lo aconsejen.

¿Cuál fue ese balance? Pues un éxito en toda regla para los que orquestaron la pandemia. Y ello desde una doble perspectiva: 

+Domesticación social: El miedo cundió en la población mundial. Y debido al mismo, la gente se mostró masivamente alienada para hacerse preguntas sobre lo que realmente sucedía; y mayoritariamente dispuesta a hacer a pie juntillas lo que se le dijera, sea vacunarse, ponerse mascarillas, no viajar, alejarse de cualquiera que tosa a su alrededor...

+Beneficio económico: Las empresas implicadas en la operación pandemia de la gripe aviar consiguieron unos espléndidos resultados económicos, gracias sobre todo a la compra ingente de vacunas y medicamentos por los servicios de salud de los diferentes países. Por ejemplo, el gobierno español se apresuró a comprar grandes contingentes de Tamiflu por el estallido de la gripe aviar. Ante la falta de incidencia real de la enfermedad, se almacenaron sin uso. Esas partidas de Tamiflu costaron al erario público español y, por tanto, a los contribuyentes, 471 millones de euros.

¿Cuántos norteamericanos murieron de los dos millones vaticinados por el presidente de los Estados Unidos?: Ninguno. ¿Y cuántos, en el planeta, de los 7.400.000 pronosticados por la Organización Mundial de la Salud?: 272.

Por cierto, que Donald Rumsfeld, en 2001, dejó la presidencia de Gilead Sciences para ser nombrado Secretario (Ministro) de Defensa en el primer gobierno de George Bush. A esas alturas, la enfermedad global de la gripe aviar estaba perfectamente encauza hacia el éxito. En reconocimiento a su “buen hacer”, se le encomendó la puesta en marcha de otro suculento negocio de engaño y mentira: la invasión de Irak y la apropiación por unas pocas multinacionales de sus recursos petrolíferos con la excusa de unas armas de destrucción masivas que, como el tiempo ha demostrado sobradamente, nunca existieron.

Gripe porcina (Gripe A, subtipo H1N1)

Como si lo de la gripe A-H5N1 (aviar) no hubiera ocurrido, tan estupendos resultados llevaron a los mismos a repetir la operación con un nuevo invento: la gripe A-H1N1 o porcina. Ni las instancias oficiales, ni los medios de comunicación, ni la opinión pública tuvieron problema alguno en picar otra vez el anzuelo.

Las alarmas saltaron especialmente en 2009. Y se reprodujeron exactamente las fases ya enunciadas con ocasión de la gripe aviar, por lo que no vamos a exponerlas de nuevo. De hecho, la Fase 1, preparación operativa, fue diseñada y ejecutada desde el principio, en 1996, para que sirviera tanto para la “versión aviar” como para la “versión porcina”. Y el Tamiflu fue nuevamente recomendado por la Organización Mundial de la Salud, ahora como uno de los dos medicamentos válidos contra la gripe porcina.

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ERGO...  la actual "pandemia" del COVID-19 ... 





viernes, 29 de enero de 2021

 

                         MÁXIMO SANDIN  

                                            BIOLÓGO  EN BUSCA DE LA VERDAD 



SOMOS BACTERIAS Y VIRUS 


COVID 19. SOBRE VIRUS, ASESINOS Y ESTRATEGIAS 


Parece una obviedad afirmar, que la crisis mundial que se ha desatado como consecuencia de la pandemia producida por el covid 19, no tiene precedentes en la historia. Lo que no es tan evidente, es por qué si esta pandemia se produce como se afirma desde el ámbito científico, es decir, por el “salto” espontáneo del virus de algún animal al hombre, no se han producido continuamente epidemias de origen viral a lo lago de la historia. 

En cualquier caso, esta situación ha originado un consenso social sobre las causas y consecuencias de la “aparición del coronavirus”, generado por una abrumadora y permanente avalancha de información, por parte de todos los medios de comunicación. Los expertos, que aportan la voz de la Ciencia, nos hablan de un “virus asesino” pero que utiliza una perversa “estrategia”: no matar a todos los que infecta, para poder seguir reproduciéndose. Sin embargo, la atribución de cualidades, incluso de intenciones, a un ente biológico que en estado libre es inerte, a una molécula de ADN o (en este caso) de ARN empaquetado con una densidad casi cristalina, en una cápsida proteica envuelta en una capa de lípidos, un ente que no se puede considerar un ser vivo, produce una cierta desconfianza en estas interpretaciones científicas, por muy prestigiosos que sean sus emisores.

 Pero lo que lleva la desconfianza al límite de la sospecha, es cuando la prestigiosa revista científica Nature (Nature Medicine 17 de marzo) publica un artículo en el que concluye que el virus covid 19 “no es un virus obtenido en un laboratorio o manipulado a propósito”, un estupor que puede equivaler, al producido porque en una revista de astrofísica, se publicase un artículo destinado a demostrar que la Tierra no es plana. ...

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viernes, 8 de enero de 2021

  

    ENRIQUE COSTA VERGER   y  JESÚS GARCÍA  BLANCA 



                     VACUNAS:  UNA REFLEXIÓN CRÍTICA   

                    A partir de la Historia de la Medicina y de los últimos descubrimientos en Biología 

                 Los ciudadanos que no nos vacunamos, lógicamente no creemos que hacernos dependientes de un producto industrial sea un beneficio para nuestra salud, ni que mejore nuestra calidad de vida; sabemos que no hay ninguna demostración científica de la eficacia protectora de las vacunas y , además, creemos  que, como nuestro antepasados, somos capaces de vivir en este planeta sin necesidad de que nadie incorpore a nuestro organismo ningún producto industrial con la intención de mejorar su naturaleza  y el funcionamiento de sus órganos y sistemas ......  

Nosotros no vacunamos, simplemente, porque reconocemos que la perfección de nuestro sistema defensivo orgánico en estado de normalidad o de salud es insuperable, o mejor dicho, es todo lo perfecto  que puede ser para cumplir su misión biológica en e conjunto de las funciones del cosmos...

Pero además de esta visión mental de armonía  con nuestro habitat, los que nos oponemos a la manipulación industrial de cualquier sistema vivo, tenemos el conocimiento empírico y la experiencia real y cotidiana de que el diseño natural del cosmos sigue siendo en todas partes insuperable por la obra humana .....

Su actitud de protegerse ante esos microbios agresivos es lógica si la información que tienen y en la que confían, les ha convencido del peligro mortal que suponen  y de la consecuente bondad y necesidad de las vacunas.....

Lo que quizás no sepa el lector es que las vacunas se introdujeron en la sociedad hace poco más de cien años , pero en contra de la opinión y el consejo de la mayoría de los propios médicos de la época; en realidad las vacunas no tuvieron un origen médico sino industrial, no nacieron  como una creación del pensamiento y la ciencia médica de esa época sino más bien en contra de la filosofía y la deontología y prácticas médicas de la época.....

Pero lo mas importante de este asunto es que esos hallazgos de la nueva microbiología realizado en los años treinta del siglo pasado debieran haber sido capaces de parar la práctica de la vacunación, Volver a replantearse la teoría de la infección admitir que los microbios no eran alienígenas sino simbiontes, admitir los fallos e incongruencias admitir las muertes "misteriosas" y aceptar que esos grandes médicos y catedráticos de a medicina industrial estaban equivocados, eran unos paranoicos y en vez de salvar gente la habían intoxicado. Tendrían que haber aceptado que los humildes médicos vitalistas tenían razón, y que la medicina industrial y su guerra contra los microbios era un error contra nuestra propia realidad biológica, Demasiado admitir, demasiadas cosas para reconocer,  demasiado prestigio que perder, demasiado dinero que dejar de granar y no pudieron parar el tema de las vacunas; prefirieron huir hacia delante...... (pag 79)


                                    OTRAS OBRAS DE ENRIQUE COSTA VERGER  Médico Naturópata




viernes, 24 de julio de 2020

REFLEXIONES DESDE UN MUNDO FELIZ 

con José Ortega, abogado


Entrevistado por Alicia Ninou ( Alish)



" EL DINERO NO DEBE OCUPAR NUNCA EL VÉRTICE DE LA PIRÁMIDE DE VALORES  DE LA PERSONA SINO LA JUSTICIA "

Las prospecciones se pueden denunciar ante Fiscalía por un delito ...